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  • Perú registra 477 sismos en lo que va de 2026: el de Junín fue el más devastador pese a no ser el de mayor magnitud

    El Instituto Geofísico del Perú reportó 21 movimientos que superaron la magnitud 5. Arequipa, Ica y Lima concentran la mayor actividad sísmica del año. Los especialistas advierten que el principal riesgo no es la magnitud de los sismos, sino la vulnerabilidad de las edificaciones: "El terremoto no mata por sí solo; mata la vulnerabilidad acumulada."

    Perú registra 477 sismos en lo que va de 2026: el de Junín fue el más devastador pese a no ser el de mayor magnitud
    Entre el 1 de enero y el 19 de julio de 2026, el Centro Sismológico Nacional del Instituto Geofísico del Perú (IGP) registró 477 sismos en todo el territorio nacional, de los cuales 21 superaron la magnitud 5. Sin embargo, el evento más devastador del año no fue el de mayor magnitud: el sismo de 5.1 que sacudió Chongos Bajo, en Chupaca, Junín, la noche del 18 de julio, dejó al menos cinco personas fallecidas, 21 heridas y más de 300 damnificadas, superando en impacto humano al sismo de 6.1 registrado en Ica en mayo. Los especialistas coinciden en que la lección principal es clara: los sismos no matan, mata la vulnerabilidad de las construcciones.

    477 sismos en medio año: la constante actividad del Perú

    Los registros del IGP confirman que la actividad sísmica del país se mantiene dentro de los parámetros habituales para un territorio ubicado sobre el Cinturón de Fuego del Pacífico. Solo en julio se contabilizaron 78 movimientos telúricos.

    Hernando Tavera, presidente del IGP, explicó que este comportamiento es normal:

    "Somos un país dinámicamente activo, somos un país sísmico y cada año reportamos un promedio de 800 eventos sísmicos en todo el territorio peruano."

    Las regiones con más sismos

    La mayor actividad sísmica se concentra en la costa sur y centro del país:

    Arequipa: 76 sismos - líder a nivel nacional

    Ica: 63 sismos

    Lima: 58 sismos

    Loreto: 35 sismos

    Piura: 33 sismos

    Pasco: 27 sismos

    Estas seis regiones concentran más de la mitad de toda la actividad sísmica registrada en el año.

    Junín: cuando un sismo "moderado" se convierte en tragedia

    El contraste entre el sismo de Ica (magnitud 6.1, 19 de mayo) y el de Junín (magnitud 5.1, 18 de julio) resume la lección más importante del año. Mientras el de Ica dejó 28 heridos y daños materiales, el de Junín -de menor magnitud- causó cinco muertos, 21 heridos y más de 300 damnificados.

    ¿Por qué? Tavera lo explicó con claridad:


    "Debido a la poca profundidad y la cercanía del epicentro, se generaron niveles de sacudimiento del suelo bastante importantes, lo suficiente para generar daño en viviendas construidas de adobe y quincha."

    El sismo de Ica tuvo su epicentro a unos 60 kilómetros de profundidad. El de Chupaca, a apenas 10 kilómetros y muy cerca de las áreas urbanas.

    En el anexo de Pumpunya, considerado el punto más golpeado, cerca del 70% de las viviendas colapsó, según la Defensoría del Pueblo. Las labores de evaluación confirmaron 48 viviendas destruidas, más de 250 inmuebles afectados y daños en monumentos históricos como la iglesia Santiago León de Chongos Bajo y la Cani Cruz, escultura religiosa con más de 400 años de antigüedad.

    Las víctimas fueron identificadas como Jeff Lenin Orihuela Urbina (18 años), Marino Barreto Munibe (72), Adela Nestares Muñico (73), Hilda Gloria Bautista de Munibe (68) y Zaldívar Jave Juan Eduardo (68).

    "El terremoto no mata; mata la vulnerabilidad"

    El ingeniero Gastón Palacios Moreno, especialista en Gestión del Riesgo de Desastres, fue contundente:

    "El terremoto no mata por sí solo; mata la vulnerabilidad acumulada. La mejor protección no es el miedo ni la improvisación, sino una combinación de viviendas seguras, educación preventiva, organización comunitaria y participación activa de las autoridades."

    Palacios advirtió que el país cuenta con un marco legal sólido, simulacros periódicos y una ciudadanía cada vez más informada, pero que persisten problemas estructurales como la autoconstrucción informal, la limitada fiscalización de edificaciones vulnerables y una cultura preventiva que solo se activa después de una emergencia:

    "La población peruana está moderadamente informada, pero insuficientemente preparada. El mayor riesgo no es la ausencia de normas, sino la brecha entre la planificación y la implementación local."

    Tavera coincidió: los sismos solamente sacuden el suelo. Las tragedias ocurren cuando las construcciones no están preparadas para resistir ese movimiento:

    "Si estoy cerca del sismo, el suelo se va a sacudir con mayor intensidad. Si los suelos no son compactos, el sacudimiento va a ser mayor. Y si las estructuras son de adobe y quincha, el riesgo se incrementa."

    El Ejecutivo inició el procedimiento para declarar el estado de emergencia en cinco distritos de Junín por al menos 60 días. El INDECI envió más de 7.7 toneladas de ayuda humanitaria, EsSalud desplegó brigadas médicas y el Ministerio de Trabajo anunció recursos cercanos al millón de soles para empleo temporal orientado a la reconstrucción. El Aeropuerto Francisco Carlé de Jauja fue habilitado como puente aéreo.

    El panorama se complica si se considera que el ENFEN ha advertido que El Niño Costero podría alcanzar una magnitud extraordinaria hacia finales de año, lo que significaría lluvias intensas sobre viviendas ya debilitadas por el sismo, especialmente en las zonas rurales de Chupaca.

    La tragedia de Venezuela, donde el doblete sísmico de junio dejó más de 5,000 muertos, refuerza la misma lección: el problema no es solo el sismo, sino la calidad de las construcciones y la preparación del Estado y la ciudadanía.

    ¿Qué hacer en caso de sismo?

    Los especialistas recomiendan:

    - Evaluar periódicamente las condiciones estructurales de las viviendas

    - Asegurar muebles y objetos pesados que puedan caer

    - Contar con un plan familiar de emergencia y practicar simulacros

    - Tener lista una mochila de emergencia con agua, alimentos, medicamentos y documentos

    - Durante el sismo: agáchate, cúbrete y agárrate

    - Después del sismo: no ingresar a viviendas con grietas o daños visibles sin evaluación técnica

    Los 477 sismos registrados en lo que va de 2026 confirman que el Perú vive sobre una de las zonas más activas del planeta. La tragedia de Junín dejó la lección más dolorosa del año: no se necesita un terremoto de gran magnitud para causar muertes cuando las viviendas no están preparadas. Mientras el país espera un eventual gran sismo que los científicos consideran inevitable, la prevención, la fiscalización de las construcciones y la reducción de la vulnerabilidad siguen siendo las únicas herramientas que pueden salvar vidas.


    Fuente: EL COMERCIO / Redacción: RADIO TRUENO

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