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  • Oleoducto Norperuano está paralizado y necesita US$ 800 millones para volver a operar, advierte la Sociedad Peruana de Hidrocarburos

    La directora ejecutiva de la SPH señaló que el próximo gobierno deberá priorizar la recuperación de esta infraestructura clave para la industria petrolera amazónica. Loreto, segunda región petrolera del país, pierde potencial por falta de inversión y por lotes paralizados sin operadores.

    Oleoducto Norperuano está paralizado y necesita US$ 800 millones para volver a operar, advierte la Sociedad Peruana de Hidrocarburos
    La Sociedad Peruana de Hidrocarburos (SPH) advirtió que el Oleoducto Norperuano se encuentra completamente paralizado y que se requiere una inversión cercana a los US$ 800 millones para ponerlo nuevamente en funcionamiento y recuperar la producción petrolera de Loreto. El pronunciamiento fue realizado por Patricia Figueroa, directora ejecutiva de la SPH, en el marco del Encuentro Económico Región Loreto organizado por el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), donde señaló que la reactivación de esta infraestructura debe ser prioridad del próximo gobierno.

    US$ 800 millones para reactivar un ducto estratégico

    Figueroa explicó que actualmente se busca, a través de ProInversión junto con Perupetro y Petroperú, evaluar alternativas para que el oleoducto vuelva a funcionar. Los recursos serían destinados a trabajos de mantenimiento y al restablecimiento de la operatividad del sistema de transporte de crudo.

    La directora de la SPH planteó además una reflexión sobre el costo de la inacción:

    "Se habla de US$ 800 millones para ponerlo nuevamente en funcionamiento, pero también debemos preguntarnos cuánto nos cuesta tener el petróleo en el subsuelo cuando ya contamos con la infraestructura necesaria para transportarlo hacia las refinerías."

    Loreto pierde potencial petrolero

    Figueroa recordó que Loreto es la segunda región petrolera del país y que entre 1994 y 2024 produjo más de 435 millones de barriles de petróleo. Sin embargo, en los últimos años la producción ha caído debido al agotamiento de algunos campos y, principalmente, a la falta de nuevas inversiones.

    La ejecutiva identificó varios lotes que permanecen paralizados o sin operadores, entre ellos los lotes 192, 64, 67 y 39, pese a contar con importantes reservas de hidrocarburos.

    "Permisología": el freno a la inversión

    Uno de los problemas más críticos, según Figueroa, es la excesiva burocracia para obtener autorizaciones de exploración, lo que resta competitividad al Perú frente a otros mercados:

    "Tenemos un problema de permisología. Una solicitud de exploración puede demorar dos o tres años en aprobarse y eso hace que el Perú no sea atractivo para las grandes empresas."

    Si bien en los últimos dos años se han concretado algunos contratos de exploración que podrían impulsar la actividad hidrocarburífera, la representante gremial consideró que aún son insuficientes para recuperar el potencial de la Amazonía peruana.

    Tarea para el próximo gobierno

    Figueroa señaló que una de las principales responsabilidades de la próxima administración será simplificar los trámites vinculados al sector hidrocarburos, agilizar los permisos para exploración, destrabar los lotes paralizados y generar condiciones para atraer nuevas inversiones. Esto implicará un trabajo coordinado entre Petroperú, Perupetro y el sector privado.

    La paralización del Oleoducto Norperuano se produce en un momento especialmente delicado para el sector energético peruano. El conflicto en Medio Oriente ha provocado un alza de hasta 78% en el precio de los combustibles en el país durante los últimos meses, lo que obligó al Gobierno a emitir decretos de emergencia y subsidios al diésel para transportistas.

    El Perú tiene una fuerte dependencia del petróleo importado: consume alrededor de 240 mil barriles equivalentes diarios, pero solo produce entre 42 mil y 45 mil barriles por día. Petroperú apenas contribuye con unos 5 mil barriles diarios. En ese escenario, reactivar la producción de Loreto y poner en marcha el oleoducto podría ser clave para reducir esa dependencia y fortalecer la seguridad energética del país.

    La nueva Refinería de Talara, que tiene capacidad para procesar hasta 95 mil barriles diarios aunque opera actualmente alrededor de 60 mil, necesita precisamente de crudo nacional para funcionar a su máxima capacidad.

    La advertencia de la SPH pone sobre la mesa un desafío energético y económico de largo plazo que el próximo gobierno no podrá postergar. Reactivar el Oleoducto Norperuano no solo implicaría movilizar una inversión millonaria, sino también tomar decisiones estratégicas sobre el futuro de la industria petrolera peruana en un contexto global de precios volátiles y alta dependencia de importaciones. La Amazonía peruana, con sus reservas aún sin explotar, espera señales claras del próximo inquilino de Palacio de Gobierno.


    Fuente: RPP NOTICIAS / Redacción: RADIO TRUENO

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