"El gas de Camisea se agotará en 12 años": la lección de Noruega que Perú no puede ignorar, advierte experto
Elmer Arellanos, experto en energía renovable, alerta que el Estado peruano apuesta todo a un solo recurso y a una sola tubería. "La crisis de marzo no fue una excepción; fue la confirmación de una estrategia energética frágil", advirtió.
El último 1 de marzo, una fuerte llamarada estremeció el kilómetro 43 del ducto de Camisea, en el distrito de Megantoni (Cusco), tras una ruptura que obligó al cierre inmediato de las válvulas; en cuestión de horas, el Perú quedó sin su principal fuente de gas natural, la cual abastece entre el 40% y el 60% de la generación eléctrica del país, según el especialista en energías renovables Elmer Arellanos.
- Agotamiento visible: La producción de gas natural empezará a caer de forma importante en los próximos 12 a 15 años, según reportes del Minem y Petroperú. Las reservas actuales alcanzan para unos 13 años, pero si no se logran nuevos descubrimientos relevantes, el país enfrentará una brecha energética estructural hacia 2037-2040.
Este corte, que se prolongó por más de 10 días, ocasionó pérdidas económicas estimadas en US$2.800 millones; según el especialista Elmer Arellanos, lo ocurrido "no fue un accidente", sino "la manifestación más clara y dolorosa de la vulnerabilidad estructural del sistema energético peruano". Además, advirtió que la producción de gas natural comenzará a disminuir en los próximos 12 a 15 años, de acuerdo con reportes del Ministerio de Energía y Minas (Minem).
El experto expuso dos problemas que el país no puede seguir ignorando:
- Dependencia extrema de una sola infraestructura: El 96% de las reservas de gas natural está concentrado en Camisea y su traslado depende de un solo ducto. Por ello, si ocurre una falla por mantenimiento, accidente o conflicto social, todo el país se paraliza.
- Agotamiento visible: La producción de gas natural empezará a caer de forma importante en los próximos 12 a 15 años, según reportes del Minem y Petroperú. Las reservas actuales alcanzan para unos 13 años, pero si no se logran nuevos descubrimientos relevantes, el país enfrentará una brecha energética estructural hacia 2037-2040.
Para Elmer Arellanos el problema es claro: "Mientras el mundo avanza hacia sistemas más diversificados y resilientes, el Perú sigue apostando casi todo a un solo recurso y a una sola tubería. La crisis de marzo no fue una excepción; fue la confirmación de una estrategia energética frágil, centralizada y altamente vulnerable".
Noruega: el ejemplo que Perú debe seguir
Elmer Arellanos pone sobre la mesa el caso de Noruega, uno de los modelos más exitosos en la gestión de recursos hidrocarburíferos. En 1969, tras el hallazgo del campo Ekofisk, Noruega decidió no destinar su gas natural al consumo interno. Su matriz eléctrica ya dependía en gran parte de la hidroelectricidad, por lo que optó por exportar casi el 99% de su producción a Europa.
Sin embargo, siempre tuvieron claro que se trataba de un recurso finito. Las reservas probadas de gas bajaron de 3,84 billones de m3 en el 2000 a cerca de 2 billones en 2023. La producción caerá de forma sostenida después de 2027 y disminuirá más del 50% hacia 2033.
Los 3 mecanismos de Noruega: ¿Perú puede llevarlo a cabo?
Primer mecanismo: El Government Pension Fund Global (GPFG), el mayor fondo soberano del mundo, cuyo valor supera los 1,75 billones de dólares a fines de 2024. Solo se utiliza cerca del 3% anual de sus retornos, lo que mantiene intacto el capital, y hoy esos rendimientos ya representan más de la mitad de su valor total, por lo que el gas "vive" independientemente del gas.
Segundo mecanismo: Se trata de la transición masiva hacia la energía eólica offshore. Los mismos ingenieros que operaban plataformas petroleras y de gas ahora encabezan el desarrollo de parques eólicos en el Mar del Norte. En Noruega, la meta oficial del gobierno es asignar áreas para 30 GW hacia 2040.
Tercer mecanismo: El tercer mecanismo es la captura y almacenamiento de carbono (CCS). Los reservorios marinos vaciados de gas se reconvierten en almacenes permanentes de CO2 procedente de industrias de Europa. El proyecto Longship ya está en operación desde 2025, marcando un hito mundial en esta tecnología.
"Noruega transformó el gas en riqueza que sobrevive al gas. Mientras que Perú, en cambio, no está construyendo ni fondo soberano, ni red de interconexión nacional robusta, ni parque eólico o solar a escala comparable", sentenció Arellanos.
Perú no aprovecha sus energías renovables
De acuerdo a Arellanos, Perú tiene un potencial enorme en solar y eólica; sin embargo, "la desaprovecha". Por ello, brindó algunas acciones concretas que debe iniciar el próximo Gobierno para pasar de la alerta a la acción:
- Acelerar la diversificación masiva de la matriz energética con energías renovables a gran escala.
- Impulsar el desarrollo de sistemas de almacenamiento de energía y respaldo inteligente.
- Establecer una planificación estratégica de largo plazo, más allá de los ciclos políticos, que convierta la seguridad energética en verdadera política de Estado.
- Avanzar en la interconexión nacional y en proyectos de transporte de gas e hidrocarburos.
Fuente: LA REPÚBLICA





