Incendios forestales en Cusco dejan dos fallecidos y ponen en riesgo más de 29 mil hectáreas agrícolas
Los incendios forestales registrados en Cusco han dejado dos personas fallecidas y afectado alrededor de 1.500 hectáreas en lo que va del año. Especialistas advierten que la temporada seca, las condiciones de la vegetación y algunas prácticas agrícolas aumentan el riesgo de propagación del fuego.
Los incendios forestales continúan representando una amenaza para distintas zonas de la región Cusco. Según el reporte difundid, dos personas han fallecido y alrededor de 1.500 hectáreas han sido afectadas por incendios forestales en lo que va del año.
La situación genera especial preocupación debido a que la temporada seca favorece la aparición y propagación de incendios, especialmente en áreas rurales y agrícolas.
A las áreas que ya han resultado afectadas se suma una superficie considerablemente mayor que se encuentra expuesta al peligro. De acuerdo con información del Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (Cenepred) citada por Inforegión, más de 29.400 hectáreas agrícolas de Cusco están ubicadas en zonas expuestas a incendios forestales.
La cifra representa la superficie que se encuentra expuesta al peligro y no significa que todas esas hectáreas vayan a quemarse. Sin embargo, permite dimensionar la cantidad de terrenos productivos que podrían verse afectados si los incendios se salen de control.
En estas zonas agrícolas se concentra además una importante población dedicada al campo. Inforegión señala que 315.981 personas se dedican a la actividad agrícola en Cusco, por lo que un incendio de gran magnitud podría afectar no solo ecosistemas, sino también los medios de vida de numerosas familias.
La temporada seca aumenta el peligro
La temporada seca constituye uno de los principales factores que elevan el riesgo. La escasez de lluvias y la reducción de la humedad de la vegetación pueden facilitar que el fuego avance con mayor rapidez.
A estas condiciones se suman los fuertes vientos, que pueden contribuir a que las llamas se extiendan desde parcelas agrícolas hacia pastizales, bosques y comunidades cercanas.
Erick Chuquitapa, economista de la Red de Estudios para el Desarrollo (REDES), destacó la importancia de actuar antes de que los incendios alcancen grandes proporciones. "Cuando el fuego ya avanzó, las opciones para controlarlo son mucho más limitadas".
El especialista sostuvo que se requiere destinar recursos a la prevención, fortalecer las brigadas y contar con sistemas de alerta que permitan actuar antes de que una emergencia se vuelva incontrolable.
Las quemas agrícolas, uno de los principales factores
En diversas comunidades rurales de Cusco, la utilización del fuego forma parte de las prácticas empleadas para preparar terrenos antes de una nueva campaña agrícola. Sin embargo, estas quemas pueden convertirse en el punto de inicio de incendios de mayores dimensiones cuando las condiciones ambientales favorecen su propagación.
Según datos del Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor) citados por Inforegión, la quema de residuos agrícolas representa el 35,8 % de las causas identificadas de incendios forestales, mientras que la quema de pastizales representa otro 6,2 %.
Ante este escenario, REDES plantea reducir progresivamente la dependencia del fuego mediante alternativas de manejo agrícola, asistencia técnica y mecanismos que permitan a los agricultores mantener su productividad sin recurrir a quemas que puedan terminar fuera de control.
Persisten brechas en la capacidad de respuesta
La prevención no es el único desafío. También existen dificultades relacionadas con la capacidad de respuesta frente a incendios forestales.
Señalan que en 2025 las 15 compañías de bomberos del Cusco recibieron equipos de protección, herramientas y vehículos destinados a la intervención forestal. No obstante, todavía persisten brechas en materia de personal especializado, equipamiento y cobertura para atender emergencias en zonas alejadas.
Un diagnóstico desarrollado por el proyecto Amazonía+ identificó, además, una falta de personal con preparación específica para combatir incendios forestales dentro del Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú.
La prevención resulta clave
Especialistas consideran que enfrentar los incendios forestales requiere una estrategia que involucre a diferentes instituciones y a las propias comunidades. Gobiernos locales, Gobierno Regional, COER, Serfor, brigadas comunales y compañías de bomberos cumplen un papel importante tanto en la prevención como en la respuesta ante una emergencia.
"La temporada seca volverá cada año; eso ya lo sabemos. Lo que debe cambiar es nuestra preparación", señaló Chuquitapa, quien insistió en la necesidad de invertir en prevención y fortalecer las capacidades de las brigadas y entidades de primera respuesta.
Con dos personas fallecidas y alrededor de 1.500 hectáreas afectadas en lo que va del año, el panorama evidencia la necesidad de reforzar las medidas preventivas en Cusco, especialmente durante los meses de mayor sequedad y riesgo de propagación del fuego.
Fuentes: INFOREGIÓN Y RPP NOTICIAS./ Redacción: RADIO TRUENO.






