"Muchos no quisieron salir por cuidar sus cosas y ahora están muertos": los testimonios que muestran la gravedad de los incendios en Chile que dejan al menos 19 muertos
Sandra Soto, de 62 años, no se quiso ir a dormir la noche del sábado 17 de enero. Las llamas que se veían a lo lejos desde la casa que compartía con su pareja en la población Ríos de Chile, localidad de Lirquén, región del Biobío, la tenían inquieta. Estaba sola y algo le decía que las cosas se iban a complicar y que no era seguro quedarse en el bloque de dos pisos en el que vivía. Decidió llamar a un taxi para irse a la casa de sus padres. Cuando volvió a la mañana siguiente para buscar su uniforme de trabajo se encontró sólo con escombros. "Nosotros quedamos en la calle, todo se desintegró", le dice a BBC Mundo. La técnica en enfermería es una de las tantas personas que lo perdieron todo en el que se considera uno de los incendios más agresivos de la década en el país sudamericano, y que afecta las regiones de Ñuble y Biobío, en el sur de Chile. Lirquén, en la comuna de Penco, es una de las zonas más afectadas por los siniestros que ya han alcanzado 25.000 hectáreas. El gobierno de Chile decretó estado de catástrofe y siguen los esfuerzos por extinguir los focos activos, mientras el país se viste de luto ante una tragedia que ya cuenta 19 muertos y decenas de heridos, desaparecidos y damnificados.
"No importa que lo hayamos perdido todo, estamos con vida"






